Basura electrónica en Sudamérica: millones de kilogramos de residuos tecnológicos
La basura electrónica se convierte en un desafío creciente para Sudamérica
La generación de residuos electrónicos constituye uno de los desafíos ambientales asociados con la creciente digitalización de las economías. Computadoras, teléfonos móviles, televisores, electrodomésticos y otros equipos eléctricos y electrónicos tienen ciclos de renovación que terminan generando grandes cantidades de residuos.
Según los datos de The Global E-waste Monitor 2024, correspondientes a 2022, los países sudamericanos analizados generan conjuntamente más de 1.950 millones de kilogramos de basura electrónica. La magnitud del volumen evidencia que este tipo de residuos ya representa un problema que requiere sistemas específicos de recolección, reutilización, reciclaje y disposición final.
A diferencia del indicador per cápita, la generación total está fuertemente determinada por el tamaño de la población. Por esta razón, los países más poblados tienden a concentrar mayores cantidades de residuos, aunque cada habitante individualmente pueda generar menos basura electrónica que en economías de menor tamaño.
Argentina registra el mayor volumen entre los países analizados
Argentina encabeza el gráfico con 517 millones de kilogramos de residuos electrónicos generados durante 2022. Esta cantidad representa aproximadamente una cuarta parte del total correspondiente a los países incluidos en la comparación.
El elevado volumen está relacionado tanto con el tamaño de su población como con una importante penetración de electrodomésticos y dispositivos tecnológicos.
El dato resulta especialmente interesante al compararlo con la generación per cápita: Argentina registra aproximadamente 11,4 kilogramos por habitante, situándose también entre los niveles más altos de Sudamérica. Por tanto, combina una población considerable con una elevada intensidad individual de generación de residuos.
Esta situación incrementa la necesidad de contar con mecanismos adecuados de recuperación de aparatos electrónicos y sistemas capaces de procesar grandes volúmenes.
Colombia ocupa el segundo lugar
Colombia genera 388 millones de kilogramos, posicionándose como el segundo país del grupo con mayor volumen total de basura electrónica.
Su posición está estrechamente relacionada con el tamaño de su población. Aunque la generación por habitante es inferior a la registrada en Argentina, Uruguay, Chile o Brasil, la elevada cantidad de habitantes hace que el volumen agregado sea considerable.
Este caso demuestra por qué resulta necesario analizar conjuntamente los indicadores totales y per cápita. Un país puede no encontrarse entre los mayores generadores por persona y, sin embargo, representar uno de los principales mercados de residuos electrónicos debido a su dimensión demográfica.
Venezuela y Chile presentan volúmenes elevados por diferentes razones
Venezuela ocupa la tercera posición con 303 millones de kilogramos, mientras Chile genera 230 millones.
El caso chileno resulta particularmente relevante. Aunque su población es significativamente menor que la de Colombia, presenta un volumen total considerable debido a su elevada generación por habitante. De acuerdo con el gráfico per cápita, cada chileno genera aproximadamente 11,7 kilogramos, el segundo mayor nivel entre los países sudamericanos analizados.
Esto demuestra que existen dos factores fundamentales detrás del volumen total de residuos: el número de habitantes y la cantidad de residuos generada individualmente.
Venezuela también registra una elevada generación per cápita, lo que contribuye a explicar su importante volumen agregado.
Perú supera los 200 millones de kilogramos
Perú registra 221 millones de kilogramos de basura electrónica, situándose inmediatamente después de Chile.
Su volumen está influenciado principalmente por el tamaño de su población, ya que su generación per cápita, de aproximadamente 6,5 kilogramos, se encuentra entre las menores del grupo analizado.
Esto significa que Perú genera una cantidad considerable de residuos electrónicos en términos absolutos, aunque individualmente sus habitantes producen menos que los de Uruguay, Chile, Argentina o Brasil.
El crecimiento del acceso a dispositivos digitales y electrodomésticos podría incrementar este volumen durante los próximos años, haciendo necesario anticipar mayores necesidades de recolección y reciclaje.
Ecuador, Bolivia, Paraguay y Uruguay registran menores volúmenes totales
Ecuador genera 108 millones de kilogramos, seguido por Bolivia con 89 millones, Paraguay con 57 millones y Uruguay con 44 millones.
Estas cantidades inferiores están relacionadas principalmente con poblaciones más pequeñas. Sin embargo, nuevamente resulta importante diferenciar volumen total de intensidad per cápita.
Uruguay constituye el mejor ejemplo. Aunque aparece en el último lugar en generación total, es el país que encabeza la generación per cápita, con 12,9 kilogramos por habitante. Su bajo volumen agregado se explica fundamentalmente por su pequeña población.
Ecuador presenta la situación inversa: registra aproximadamente 6 kilogramos por habitante, el menor nivel del ranking per cápita analizado, pero su mayor población hace que el volumen total supere ampliamente al de Uruguay.
El tamaño de la población cambia completamente el ranking
La comparación entre generación total y generación per cápita permite obtener una interpretación mucho más completa.
Uruguay lidera la generación por habitante, pero registra el menor volumen total. Colombia presenta una generación individual moderada, pero ocupa el segundo lugar en volumen agregado. Argentina, en cambio, combina ambas características: una generación per cápita elevada y una población considerable, lo que la coloca en el primer lugar del gráfico total.
Por esta razón, para diseñar políticas públicas de gestión de residuos electrónicos deben considerarse ambos indicadores. El volumen total determina la infraestructura necesaria para recolectar y procesar los residuos, mientras que la generación per cápita ayuda a comprender los patrones de consumo y descarte de la población.
De residuo ambiental a oportunidad económica
Los aproximadamente 1.950 millones de kilogramos registrados entre los nueve países del gráfico representan no solamente un desafío ambiental, sino también una importante cantidad de materiales potencialmente recuperables.
Los equipos electrónicos contienen metales, plásticos y componentes que pueden reutilizarse mediante procesos adecuados. Al mismo tiempo, su disposición incorrecta puede liberar sustancias contaminantes y generar riesgos ambientales y sanitarios.
Sudamérica enfrenta, por tanto, el desafío de avanzar desde un modelo basado en comprar, utilizar y desechar hacia uno de economía circular que incentive reparación, reutilización, recolección diferenciada y reciclaje formal.
La magnitud de los residuos presentada en el gráfico demuestra que la basura electrónica debe dejar de considerarse un problema marginal. Su adecuada gestión puede convertirse en una oportunidad para recuperar materiales, desarrollar nuevas actividades económicas, generar empleo especializado y reducir el impacto ambiental de la creciente transformación tecnológica de la región.
