Bogotá: una década de fluctuaciones en el personal distrital, sin una tendencia continua de crecimiento
El empleo público termina la década por encima de 2016, pero con fuertes variaciones
La evolución del personal distrital de Bogotá entre 2016 y 2025 presenta un comportamiento irregular, caracterizado por períodos de crecimiento y reducción. La cifra pasa de 23.664 trabajadores en 2016 a 25.760 en 2025, lo que representa un incremento neto de 2.096 personas, equivalente aproximadamente a 8,9%.
Sin embargo, ese crecimiento acumulado no se produjo de manera progresiva. Durante la década se observan varios cambios de dirección, con un mínimo de 23.276 trabajadores en 2020 y un máximo de 26.213 en 2023. La diferencia entre ambos extremos es de 2.937 personas, equivalente a cerca del 12,6% respecto del mínimo.
Primer crecimiento importante entre 2016 y 2017
El período comienza con 23.664 trabajadores en 2016. Un año después, la cifra aumenta a 24.974, es decir, 1.310 personas adicionales. Esto representa un crecimiento aproximado del 5,5% en un solo año.
A partir de ese punto comienza una etapa descendente. En 2018 el personal disminuye a 24.610 y en 2019 vuelve a bajar hasta 24.307.
Entre el máximo de 2017 y 2019 se produce, por tanto, una reducción acumulada de 667 trabajadores, aproximadamente un 2,7%.
No obstante, la propia nota del gráfico advierte que el dato de 2019 presenta una discrepancia entre secciones de la fuente, por lo que su interpretación debe realizarse con cautela.
2020 registra el menor nivel de la serie
La reducción se profundiza en 2020, cuando el personal distrital se sitúa en 23.276 trabajadores, el valor más bajo de toda la década analizada.
Comparado con los 24.307 registrados en 2019, representa una disminución de 1.031 personas, aproximadamente un 4,2%.
También resulta significativo comparar 2020 con 2017. En tres años, la plantilla pasa de 24.974 a 23.276 trabajadores, una reducción de 1.698 personas, equivalente a alrededor del 6,8%.
De esta manera, la primera mitad de la serie muestra inicialmente un aumento y posteriormente una contracción que lleva al personal incluso por debajo del nivel registrado en 2016.
Entre 2021 y 2023 se produce una fuerte expansión
La trayectoria cambia a partir de 2021. Ese año el número de trabajadores aumenta ligeramente hasta 23.637, pero el crecimiento se acelera posteriormente.
En 2022 la plantilla alcanza 25.427 trabajadores, lo que supone 1.790 personas adicionales respecto de 2021, un incremento aproximado del 7,6% en un solo año.
La tendencia continúa en 2023, cuando se alcanza el máximo de toda la serie: 26.213 trabajadores. Frente a 2022, el incremento es de 786 personas, aproximadamente un 3,1%.
Si se toma como referencia el mínimo de 2020, el crecimiento hasta 2023 alcanza 2.937 trabajadores, equivalente a aproximadamente 12,6% en tres años.
Este período constituye la fase expansiva más clara de toda la década.
En 2024 se revierte buena parte del crecimiento
Después del máximo alcanzado en 2023, el gráfico muestra una reducción significativa en 2024. El personal pasa de 26.213 a 24.685 trabajadores.
Esto supone una disminución de 1.528 personas en un año, equivalente aproximadamente al 5,8%.
La caída resulta relevante porque elimina una parte importante del incremento acumulado durante 2022 y 2023. De hecho, el nivel de 2024 vuelve a situarse relativamente cerca de los valores observados entre 2017 y 2019.
Por tanto, el máximo de 2023 no representa el inicio de una expansión sostenida, sino un pico dentro de una serie caracterizada por fluctuaciones.
2025 vuelve a mostrar crecimiento
La trayectoria vuelve a cambiar en 2025. El personal distrital aumenta desde 24.685 hasta 25.760 trabajadores, una incorporación neta de 1.075 personas, equivalente aproximadamente a un crecimiento del 4,4%.
El resultado coloca a 2025 como el segundo valor más elevado de toda la serie, únicamente por debajo de los 26.213 trabajadores registrados en 2023.
Al comparar 2025 con 2016, Bogotá termina el período con 2.096 trabajadores adicionales. Sin embargo, la diferencia entre ambos extremos no refleja adecuadamente todo lo ocurrido durante la década, debido a las importantes expansiones y contracciones intermedias.
Una década con tres etapas claramente diferenciadas
Los datos permiten identificar tres grandes fases. La primera comprende 2016-2020, período en el que después del crecimiento inicial de 2017 se produce una reducción gradual hasta alcanzar el mínimo de la serie.
La segunda corresponde a 2021-2023, cuando el empleo distrital inicia una expansión y alcanza su máximo histórico dentro del período analizado.
Finalmente, 2024-2025 vuelve a mostrar volatilidad: primero una reducción de casi 6% y posteriormente una recuperación superior al 4%.
Por ello, no resulta adecuado describir la evolución de Bogotá simplemente como una tendencia creciente.
El indicador no representa todo el empleo vinculado al Distrito
La definición utilizada es fundamental para interpretar las cifras. Según la nota metodológica, el indicador incluye empleo distrital ocupado en planta permanente y temporal, trabajadores oficiales y unidades de apoyo normativo.
En cambio, excluye docentes y contratistas de prestación de servicios. Esto significa que los valores presentados no representan a todas las personas que trabajan directa o indirectamente para el Distrito de Bogotá.
Esta consideración también resulta esencial para cualquier comparación con otras ciudades, porque las categorías laborales incluidas pueden variar considerablemente entre administraciones municipales.
El principal rasgo es la volatilidad, no el crecimiento sostenido
La principal conclusión de la década es que Bogotá termina con más personal que al inicio, pero no existe una trayectoria continua de expansión. La plantilla aumenta 8,9% entre 2016 y 2025, aunque dentro del período experimenta movimientos considerablemente mayores.
El descenso hasta 23.276 trabajadores en 2020, la posterior expansión hasta el máximo de 26.213 en 2023, la caída a 24.685 en 2024 y la recuperación hasta 25.760 en 2025 muestran una estructura laboral que ha variado de manera significativa en períodos relativamente cortos.
Así, más que un crecimiento lineal de la plantilla, el gráfico refleja ciclos de expansión y contracción del personal distrital, aunque el balance final de la década es positivo: Bogotá termina el período con aproximadamente 2.100 trabajadores más que en 2016.
