Producción, consumo e importación de gas natural en Sudamérica

Gas natural en Sudamérica: producción, consumo e importaciones muestran realidades muy distintas

 

Argentina domina la producción regional

El gráfico evidencia una fuerte concentración de la producción de gas natural seco en Sudamérica durante 2024. Argentina encabeza ampliamente la comparación con 1.652 mil millones de pies cúbicos, casi duplicando a Venezuela, que ocupa el segundo lugar con 898.

Brasil aparece tercero con 782 mil millones de pies cúbicos, seguido por Perú con 479, Bolivia con 394 y Colombia con 356. En contraste, Chile registra apenas 39 y Ecuador 9 mil millones de pies cúbicos.

La distancia entre los países es considerable. Argentina produce más de cuatro veces el volumen de Bolivia y más de 180 veces el registrado por Ecuador. Esto refleja una estructura regional donde la capacidad de producción se encuentra altamente concentrada en unas pocas economías.

Producción y consumo: Argentina muestra un equilibrio particular

Argentina no solo lidera la producción, sino también el consumo. Registra 1.647 mil millones de pies cúbicos consumidos, prácticamente el mismo volumen que su producción de 1.652.

Esta proximidad es significativa: el mercado argentino combina una producción extraordinariamente alta con una demanda interna igualmente elevada. Sin embargo, el gráfico también registra importaciones argentinas por 104 mil millones de pies cúbicos.

Esto no constituye necesariamente una contradicción. Como señala la nota metodológica, la diferencia entre producción y consumo no puede utilizarse directamente para calcular las importaciones, debido a la existencia de exportaciones, variaciones de inventarios, pérdidas, usos propios del sector y ajustes estadísticos.

Brasil combina elevado consumo con fuertes importaciones

Brasil presenta una situación diferente. Produce 782 mil millones de pies cúbicos, pero consume 1.074 mil millones, es decir, su consumo supera claramente su producción.

Al mismo tiempo, aparece como el mayor importador entre los países incluidos en el gráfico, con 292 mil millones de pies cúbicos. La diferencia entre producción y consumo es precisamente de alrededor de 292 mil millones, aunque metodológicamente no debe asumirse que ambas magnitudes siempre coinciden de forma exacta.

Brasil destaca, por tanto, no solo por disponer de una producción considerable —la tercera mayor de los países analizados— sino también por mantener una demanda interna todavía mayor. Es uno de los mercados gasíferos de mayor escala de Sudamérica tanto desde el lado de la oferta como del consumo.

Venezuela: elevada producción y consumo prácticamente equivalente

Venezuela ocupa el segundo lugar regional en producción, con 898 mil millones de pies cúbicos, y registra exactamente 898 en consumo según las cifras presentadas.

A diferencia de Brasil, Chile, Argentina y Colombia, Venezuela no aparece entre los países con importaciones mostrados en el gráfico. Los datos reflejan así un mercado con una elevada producción interna en relación con el consumo reportado.

Venezuela y Argentina son, además, los dos países que superan o se aproximan a los 900 mil millones de pies cúbicos anuales tanto en producción como en consumo.

Chile presenta el mayor contraste entre producción y consumo

Uno de los casos más llamativos es Chile. Su producción alcanza solamente 39 mil millones de pies cúbicos, mientras que su consumo llega a 222 mil millones. Paralelamente, registra importaciones por 196 mil millones, siendo el segundo mayor importador de la comparación después de Brasil.

El contraste es considerable: el consumo chileno equivale a aproximadamente 5,7 veces su producción nacional. Entre los países presentados, Chile muestra así una clara diferencia entre su capacidad productiva interna y el volumen de gas utilizado.

La estructura chilena contrasta especialmente con la de Bolivia, que produce 394 mil millones de pies cúbicos y consume solamente 168.

Bolivia y Perú producen considerablemente más de lo que consumen

Bolivia presenta una de las diferencias más pronunciadas en sentido contrario. Produce 394 mil millones de pies cúbicos, frente a un consumo de 168. La producción equivale a aproximadamente 2,3 veces su consumo interno.

Perú muestra una situación similar: registra una producción de 479 mil millones de pies cúbicos y un consumo de 324. La diferencia entre ambas magnitudes alcanza 155 mil millones de pies cúbicos.

Estos resultados distinguen claramente a Bolivia y Perú de mercados como Brasil y Chile, donde el consumo supera la producción doméstica.

Colombia presenta consumo superior a su producción

Colombia produce 356 mil millones de pies cúbicos, mientras su consumo alcanza 438 mil millones. La diferencia es de aproximadamente 82 mil millones.

El gráfico registra paralelamente 81 mil millones de pies cúbicos de importaciones, una magnitud muy próxima a esa diferencia. Colombia se ubica así como el cuarto importador entre los países mostrados, después de Brasil, Chile y Argentina.

Ecuador tiene una participación muy reducida

Ecuador se encuentra en el extremo inferior de la comparación. Su producción y consumo registrados son de apenas 9 mil millones de pies cúbicos, muy alejados de las magnitudes observadas en las principales economías gasíferas sudamericanas.

En términos comparativos, la producción argentina es aproximadamente 184 veces la ecuatoriana, mientras la brasileña es cerca de 87 veces mayor. El gráfico evidencia que Ecuador tiene una participación muy pequeña dentro del mercado regional de gas natural seco.

Sudamérica presenta tres perfiles gasíferos diferentes

En conjunto, los datos permiten observar estructuras energéticas muy distintas dentro de Sudamérica. Argentina y Venezuela destacan por sus elevados niveles tanto de producción como de consumo. Perú y Bolivia presentan una producción considerablemente superior a su consumo interno. Brasil, Chile y Colombia, por el contrario, muestran consumos superiores a su producción y aparecen entre los principales importadores.

El gráfico también demuestra que una elevada producción no implica necesariamente ausencia de importaciones. Argentina es el ejemplo más evidente: pese a liderar ampliamente la producción regional, registra 104 mil millones de pies cúbicos importados.

Por ello, producción, consumo e importaciones deben analizarse conjuntamente, pero no como una identidad contable directa. En términos generales, la comparación muestra una región donde conviven grandes productores, mercados altamente consumidores y economías con una dependencia mucho mayor del abastecimiento externo.

Precio del Gas domestico en Sudamérica

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